martes, 18 de diciembre de 2012

Se busca un mundo a color



"Hay gente que desprecia el color verde

porque es producto

de un matrimonio mezclado

entre el amarillo terrenal y el azul celeste"

                                                       *Edward Hirsch



Nos estamos a costumbrado lentamente a un mundo donde el blanco es blanco porque sí, hemos olvidado que la cotidianidad está llena de poesía y no la disfrutamos.




martes, 11 de diciembre de 2012

Con-su-mismo

Tienes mi corazón palpitando a mil revoluciones por minuto, siento como si mi pecho se hubiese transformado en una locomotora de sentires. Se está dibujando en mi rostro una sonrisa un poco tonta con cada cosa que veo, todo me parece bello, suspiro inconteniblemente, las manos se me asemejan a las de un anfibio, sí, así totalmente frías de solo pensar en volver a verte frente a frente; creo que me estoy ilusionando o quizás ya me obsesioné contigo, pero que bello es sentir estas cosas en el pecho, siento como si una llamarada brotara de mi pecho expandiéndose pro todas partes con luces de mil colores y melodías de esas que siempre tildé de cursis, escucho The Beatles y suspiro profundamente, te imagino a mi lado, imagino el palpitar de tu corazón, un palpitar de tambores, imagino una danza entre dos cuerpos que se llaman, se buscan, se imaginan sin intermediarios en medio de la naturaleza del campo, al ritmo de cantos ancestrales, de una lluvia de maíz, bañados con el bálsamo de las mejores flores, así, expuestos frente al sol, caminado hacia el horizonte tomados de la mano, cada uno con un anhelo, con el ánimo de desprenderse de las banalidades que ofrece la ciudad, del capitalismo salvaje que habita en estas selvas de cemento donde debemos sobrevivir, enfrentando a todo tipo de depredadores que nos quieren absorber escurriéndonos hasta la última gota, dejándonos sin esencia, arrebatándonos lo que somos, lo que eramos e incluso todo lo que soñamos algún día ser.

Todo esto se me asemeja a un sueño del cual quiero despertar, siento la necesidad latente de dejar a un lado, todo esto que llaman nivel de vida, la vida no tiene niveles, pues es una sola y no admite subdivisiones inventadas por matemáticos  economistas y lacayos del mercado, esos que buscan llenar de productos que ni sabes que utilidad tienen, pero que logran incrustartelos por todos los sentidos y eres capaz de invertir ese salario por que que sudaste durante tantos meses solo con el objetivo de encontrar entre tus pertenencias ese producto de moda, que te "genera" un mejor estilo de vida, que te sube de escalafón en la cadena alimenticia de los depredadores del mercado.

Se acerca la navidad, y todos corren hacia las tiendas mas grandes de la cuidad a consumir lo que la industria a producido a base de explotación laboral para que llegue a tus manos y tu puedas ofrecercelo como un presente a tus eres queridos... YA BASTA!!! no te dejes llenar el cerebro de más y más basura consumista, apoya a esa madre cabeza de familia cuyo único medio de sustento es tejer artículos en hilo para el frío  o a esa abuela que prepara galletas de sabores sin conservantes y por qué no a ese hippie que fabrica aretes y collares manualmente para pagarse sus estudios universitarios.

Piensa...no te dejes embaucar por el consumismo, vuelve a tu esencia, se un ser humano y regala amor al mundo que te rodea, verás lo hermoso que es y lo mucho que te agradecerán.

Un escalofrío

Escucho un eco, un eco a lo lejos que repite esas palabras que algunas vez salieron de tu boca, quisiera callarlo, pero un eco no puede ser silenciado si no fue antes silenciada su fuente, si no te percataste de la existencia de un pequeños zumbido, no puedes luego apagar el eco del sonido que dejó, debes soportarlo, aguantarlo, tapar tus oídos para escucharlo menos fuerte, eliminar tu sensibilidad, pero las ondas seguirán ahí, y por efecto de la física chocarán contra ti, te harán estremecer, sentirás un escalofrío que parte de tu espalada y te recorre todo el cuerpo, cada uno de tus sentidos se dispara, se agudiza, tu pupila se dilata, te sudan las manos, tu corazón se acelera, la voz te comienza a temblar, sientes el olor del suspenso, del sudor frío de tu vecino, y tus oídos ..tus oídos siguen ahí escuchando esa misteriosa vos, el eco de esa vos que te llama, que con un respiro te engaña, esa vos que quieres silenciar, pero sigue siendo un eco que se repite cíclicamente, que te insulta, te corroe las entrañas, que convierte en óxido tus oídos, que retumba en tu cerebro y no te deja dormir.

Al despertar, te das cuenta que todo fue una ilusión, que esa vos que escuchabas no era mas que el eco de tu pensamiento, ese que sólo tu podías dominar, porque sólo a ti pertenece, ese poder sólo está en tus manos, se encuentra bajo tu custodia, y si no lo sabes controlar esa vos silenciosa se apoderará de ti, te enajenará,  perderás la razón o quizá, ese eco se convierta en tu razón misma, en esa conciencia que lanza chirridos de locomotora sin reparar, de grillos de media noche, de aullidos de selva, y aunque esté dentro de ti, no eres tu quien la controla, a menos que la descubras e ingreses dentro de ella en forma de escalofrío por la espalda.    

Aquella noche todo era silencio y penumbra, cuando a lo lejos, una respiración, no!, era un suspiro, un suspiro que salía desde el alma, se percibía un tono agónico en su fondo, un tono de tristeza y desolación que poco a poco se iba agudizando, se acercaba levitando hacia mi, yo me quedé quieto,  como inmobil, no sabía como reaccionar, mientras meditaba sobre la decisión que iba a tomar, aquel suspiro se tornaba más y más profundo, y entre más profundo, más cercano a mi, ya lo sentía a pocos centímetros de mi espala y no me atrevía a hacerle frente, mi cuerpo sudaba a borbotones.

Miré hacia atrás y me encontré con una pequeña sonrisa felina que se agrandaba poco a poco, entre sus dientes se escapaba el humo del tabaco consumido minutos antes, hasta que no se contuvo más y soltó una enorme fumarola que nubló todo el espacio que nos rodeaba, yo empecé a merodear al rededor del lugar, pero no pude visualizar nada, todo se encontraba tupido y gris. Empezaron a caer enormes goterones del cielo, nos mojamos terriblemente, intentamos resguardarnos en un viejo tronco pero no sirvió de nada, pues estaba demasiado envejecido y remojado para protegernos  por lo cual debimos acudir  la cueva de un viejo oso que por fortuna había olvidado el vocablo agresividad y por ende nos permitió permanecer en su casa hasta el amanecer.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Soñando con el soñador

Anoche soñé con Cerati, estaba tocando con su banda, yo miraba sus rizos y me decía - este sujeto se me hace conocido. El se movía de un lado a otro, rasgaba su guitarra con una gran pasión, el publico estaba enardecido de la emoción, todos saltábamos y cantábamos, nos despelucábamos y gritábamos a todo pulmón cuando comenzaba una nueva canción y la identificábamos por su melodía de apertura.

Durante la presentación, el sujeto se mostraba plácido y me ofrecía una mirada de esas indescriptibles que a su vez llenan de paz tu interior, en ese momento, fue cuando recordé su nombre Cerati...Gustavo Cerati, al parecer el se percató del asunto y me sonrió, nos miramos y sentí como si estuviera cantando solo para mi en medio de tanta gente.

Al despertar, recordé que lleva varios años en un profundo sueño, fue entonces cuando descubrí que anda saltando de sueño en sueño ofreciendo conciertos a locos como vos y como yo "si pudiera decírtelo, de alguna u otra manera lo haría".

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Historias de buseta

Nos dirigíamos al centro de la cuidad en una de esas busetas que viajan en forma de zigzag por las calles sin soltar el pie del acelerador, nos sentíamos como en  una suerte de montaña rusa, nos aferrábamos fuerte a los asientos de enfrente. Si nos mirábamos, era para mostrar nuestros rostros de espanto, si alguien se disponía a descender del vehículo transportador, era tenido por nosotros como un super héroe desafiante de la gravedad y de la fuerza centrípeta de las teorías de la física clásica.

Fue entonces, cuando aparecieron ellas, un par de damas con aspecto de "Maria de la Luz Cervantes",  se sentaron justo al lado de nosotros, las miramos, y nos volvimos a sostener de los asientos delanteros; estas dos mujeres hablaban en un lenguaje complejo, nosotros no comprendíamos lo que decían, y aunque no nos interesase el tema de conversación, el volumen que  imprimían a la misma era tal, que el chirrido de las llantas de la buseta al frenar se veía opacado.

Un sujeto que se encontraba ubicado en uno de los asientos de la parte trasera del vehículo  las miraba con un dejo de indignación, eso nos provocaba risa, pero no más que la de gran parte de los pasajeros de la buseta cuando estas mujeres preguntaban una y otra vez al conductor si pasaba por la calle de Villanueva, "sí, ahí por la clínica, al lugar al que vamos queda como a cinco cuadras de allí", este par de féminas se preguntaban y respondían a si mismas una y otra vez la dirección del lugar al que se dirigían hasta que una de ellas pronunció "vamos para el hospital mental".

Vamos para el hospital mental, al escuchar estas palabras el interior de la buseta se quedó en total silencio, hasta el radio que el conductor llevaba encendido y atiborrado con melodías oriundas del norte de la geografía nacional entró en paro, los rostros de los pasajeros palidecieron de inmediato, luego, unos empezaron a agitarse, otros continuaban con la mirada perdida, mi compañero me miraba un poco perturbado mientras yo seguía tranquila, pues solo vine a hablar por teléfono.


domingo, 21 de octubre de 2012

Escribiendo sobre techos remojados

La lluvia sobre los techos de esta ciudad tan remojada me enloquece, hace que escriba sin parar , que piense en lo que no fue, en lo que pudo ser, en lo maravilloso de los días soleados y en lo fugaces que son las citas en un día lluvioso con planes truncados por el amigo destino.

Llueve cada vez mas fuerte, parece que el cielo se estuviera desplomando lentamente, los amantes salen a las calles para dejarse acariciar por las enormes  gotas de lluvia y uno que otro dardo de granizo.

Los insurgentes, aprovechan el día nublado, para esconderse tras la niebla de los ojos de un estado que ve en la protesta un acto bandálico, más es inacapáz de ver la ausencia de equidad social y de sentido común que exigen los que pueden ver con claridad, aquellos que se ilustran en las aulas, pero que al salir de ellas, se transforman en pequeños brazos de ese gran engranaje llamado capitalismo.

Todos van por el mundo, buscando repuestas a sus interrogantes, preguntándose qué es la guerra, para qué es, quién se la inventó. Sin detenerse a responderlos, a crear una nueva concepción de las cosas, el mundo se ha transformado en un ser incapaz de convertir respuestas en realidades...nadie sabe contestar a las preguntas de un pequeño de tres años de edad.

La indignación recorre mis venas, ya fui invadida una vez y no quiero volver a serlo, no quiero volver a vivir ni a padecer los mismos pesares de mis antepasados, quiero ser rescatada de esta irrealidad tan absurda.

Anhelo encontrar la respuesta a mis preguntas escrita en las paredes de alguna ciudad sin nombre, ir balanceándome de una calle a otra y luego, detenerme en ese puente a esperarte y ver como se dilata tu pupila y tu voz comienza a tartamudear al sentirme cerca, mientras yo, entorpezco y me vuelvo una tonta que no puede hacer otra cosa que mirarte.

sábado, 20 de octubre de 2012

Días de playa sin sol

Atardeceres de una ciudad caribeña impregnados de aire acondicionado, el mar y la brisa llamando desde afuera, el vaho de las calle derritiendo mis zapatos y agobiando mi respiración.

Quisiera salir a caminar, encontrarme con una estrella de mar que ilumine las calles de la ciudad, que logre apagar los faroles de las casas antiguas, que enceguezca a los transeúntes gracias a su alto nivel de luminosidad.

Sería bueno sacar de paseo a mis rizos mientras algunos hombres hablan de providencias judiciales, pruebas y demandas.

Quiero que esa linda chica no se duerma escuchando un discurso aburrido, que no tenga que pedir "piqueticos" sino besos en su rostro de parte de su amado,  ese que la espera para caminar juntos por las calles de esta calurosa ciudad, con una mirada llena de cariño, tomándola de la mano, regalándole la luna quizás, o tal vez una estrella fugaz.

martes, 16 de octubre de 2012

Jero-glifico

Ocurre, cuando alguien a un par de metros hace mucho ruido para que lo veas, te busca con su mirada, grita con todas las fuerzas de sus pulmones, al final, tu lo observas, te detienes, te acercas y lo tomas entre tus brazos. Es entonces, cuando te sonríe, salta de la emoción, le brillan los ojos y no quiere separarse de ti.

Con una sola mirada, te dice todo lo que siente, te muestra su interior, con una sonrisa te agradece la compañía, y si te alejas...te busca desesperadamente hasta que al fin te encuentra para volver a sonreír. 

Se gana el corazón de tus amigos, incluso, el de los mas crueles, y tus amigas, quieren morderlo de la emoción, todos sonríen y disfrutan el momento, el enamoramiento en su máxima expresión, libre y puro.

Quién diría que ese pequeño buscaría los brazos de una desconocida en medio de los pasillos de un hospital, donde por cosas del destino, se encuentra recluido con agujas en medio de su carne y su piel, pero con una enorme sonrisa que hace caer a sus pies al mas duro de los seres humanos.

Cuenta su Nana, que al pequeño no le gusta que gente desconocida se le acerque, pero aquella tarde de hospital, llamó la atención por todos los medios a su alcance para que aquella chica de lentes lo tuviera por largo rato saltando entre sus brazos.

lunes, 8 de octubre de 2012

Entre pájaros, arboles y mangos

Íbamos caminado en medio de los arboles que alberga la ciudad, en ese lugar llamado a ser un pequeño pulmón en medio de tanto gas carbónico, intentábamos encontrar un lugar donde adquirir un plato salteado de verduras y de finas hierbas. Cuando escuchamos un ruido entre las hojas de los arboles, si, era un mango que nos caía del cielo, yo exclamé, - el árbol nos regaló un mango, y me dispuse a recogerlo con gran emoción, y vaya sorpresa cuando a los tres pasos cae un segundo mango del cielo; era un mensaje: uno para cada una, el de ella, estaba un poco verde, conservaba aun la dureza y acidez que caracteriza los frutos de esta especie a esa edad, entre tanto, el mio, estaba un poco mas maduro e incluso contaba con un alto control de calidad realizado por un ave catadora de frutos.

Acto seguido, agradecimos a viva voz y con una enorme sonrisa a nuestro amigo árbol por aquel hermoso regalo que remembraba uno de los sueños mas locos que he tenido: una lluvia de mangos biches sobre un prado.

En definitiva, los sueños hermosos también pueden ocurrir cuando estamos despiertos, e incluso se pueden compartir con las personas que llevamos en el corazón. De aquella tarde quedan en la mente bellos recuerdos, la grata dicha de haber recibido un regalo de la naturaleza y un dulce sabor mezclado con hilos de mango entre los dientes.

jueves, 4 de octubre de 2012

Un mar-eo nocturno

Cuando se va de viaje a un lugar de la geografía nacional famoso por sus playas se espera al menos, en medio de la noche, después de haber deambulado por la ciudad, saboreado nuevos manjares  y corrido tras el rastro del viento; divisar el ese lago gigante que toca el cielo con su inmensidad, ver en el el reflejo de la luna y las estrellas y si se cuenta con suerte, atrapar una estrella fugaz antes de que se apague al llegar a las aguas mas profundas, mas allá de lo que unos ojos fotosensibles pueden observar.

Ese día, los sueños no se hicieron realidad, todo transcurría cual lo soñado -en una pesadilla-, las personas estaban enceguecidas por las luces de las calles que incitaban al baile desenfrenado, la codicia por adquirir los artículos de moda y por saborear los platos mas caros del menú.

Camino a la gran pared, se vía gente embriagada por el alcohol con la razón totalmente arrebatada, grupos de personas transitando en vehículos tradicionales en medio del bullicio, sumidos totalmente en lo banal de un mundo fabricado para el consumo de necesidades creadas por el capitalismo, a lo lejos, se observaba como transitaba un auto tras otro en las mismas circunstancias.

Alguien se quedó quieto, trató de detenerse para mirar hacia el infinito, pero lo unico que logró fue que sus ojos se llenaran de lagrimas, de esas que corren velozmente por las mejillas antes de que te percates de su existencia, el motivo del llanto, pudo haber sido caprichoso para algunos, pero para ese alguien, era la explicación a la falta de sentido natural de los constructores de autopista al atreverse a llenar de luces artificiales el camino e impedir la vista del océano.

Aquella noche estuvo oscurecida por las luces de la ciudad, más al día siguiente, el universo ofreció una disculpa que más parecía un regalo: el atardecer más hermoso que cualquiera hubiera imaginado, justo a la medida del mejor cazador de crepúsculos conocido en la historia.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Las gotas suicidas

Alguien toca a tu puerta, no le sientes ni la respiración, te busca subrepticiamente, abres, contestas al llamado, pero...no hay nadie allí, solo un par de goterones que se desploman de las tejas que habitan en el techo de la casa de enfrente. Tratas de atraparlos antes de que caigan al piso, pero es demasiado tarde, se han ido, viajan hacia el sur, muy al sur ... se van a descubrir nuevos mundos, a tratar de llenar sus cerebros -si acaso tienen-, a caminar por las plazas vacías buscando un caminito hacia corrientes, mientras todos los hoteles se encuentran atiborrados de famas,  mas se respiran buenos aires.

lunes, 6 de agosto de 2012

Enreda-da en una rasta

Busco identidad en la naturaleza, en lo vivo, en lo que camina, nada, corre o vuela, mas no la encuentro, me he convertido en un ente que no se ve reflejado en el otro, no siente emociones ni alegría, solo dolores y tristezas , soy la voz que se queja en las calles, esa voz que se enmudece para escribir en los muros de la ciudad, la que reprocha al ver la injusticia de lo "justo", soy un desvarío de un loco que caminaba por el barrio mas perdido de la ciudad, voy colgada de uno de sus cabellos enredados mas que las rastas del jamaiquino más tradicional, me aferro fuerte en medio de los aguaceros nocturnos cuando el cartón que nos sirve de colchón se remoja y los arboles, no soporta más el peso de las gotas de lluvia que se derraman desde la nubes para alimentar a los seres vivos, que se esconden de ellas bajo finos techos procesados industrialmente, sin arte ni tragaluces, solo una plancha de cemento y un par de ladrillos, o si se intenta ser mas ostentoso, un techo tipo cabaña o estilo antiguo con mucha altura para sentirse como en la casa de Gulliver o del gigante dueño de la gallina de los huevos de oro.

He olvidado que se puede caminar descalzo por el prado, ya no se que sentido tiene seguir por el mundo sin rumbo alguno, ya no se que es dejar que el viento enrede mis rizos, que mi blusa se empape en medio de un aguacero, he olvidado por completo lo que es sentir el sol sobre mi cuerpo y el canto de las aves en mis oidos, ya no siento los olores de los árboles y las flores, me he vuelto una criatura citadina e indolente.

Por más que me aferro al mechón de cabello de ese hombre de la calle, no alcanzo a descifrar la magnitud de su estado y en él del mio, no logro llegar al final de la carretera y soprenderme volando cual mariposa recién salida de la crisálida, tengo temor de llegar a ser atrapada por las redes de un cazador de mariposas que me aprisione en un mariposario y haga de mi una mariposa sin alas; y para qué alas, si no se puede volar hacia el sol.

Quiero ser rescatada por algún ciego, alguien incapaz de ver los absurdos y los sinsentidos que ocurren en esta realidad inusual, volver a la vida y andar descalza por el prado sin tener que dar razones de ello a nadie, simplemente vivir, sentir, disfrutar, pero sobretodo, compartir ese toque de maravilla con quienes estén allí desde la tierra fértil hasta el ágil viento y el radiante sol.

jueves, 26 de julio de 2012

Violines de medio día

Estaba yo muy tranquila, descasando luego de un delicioso almuerzo salteado con especias traídas del mal llamado "viejo continente", cuando de un modo poco ortodoxo aparece en mis oídos un ruido algo aturdidor que lentamente fue tornándose en melodía, una melodía que me buscaba, que me llamaba, que me instaba a no parar de escucharla, que me invitaba a sumergirme en ella, mas no me instigaba a buscar visualmente su origen.

Yo, al estilo mas felino, como un buen gato -tipo michín-, decidí aventurarme a buscar una imagen que respaldara la que había creado en mi imaginación, y... qué me encontré, pues una larga cabellera que se meneaba al ritmo del viento, llevándole la contraria a esos sonidos que emitía el instrumento que se aferraba al cuerpo de aquel intérprete.

Por su parte los pájaros, los alcahuetes, los culpables de gran parte de las historias inusuales que ocurren en este país sin nombre, tuvieron la osadía de llamar a su amigo Viento para que enredara la larga cabellera de su amigo no menos querido Músico, aquel loco que quería opacar los trinos acostumbrados del medio día encantando a los espectadores.





miércoles, 25 de julio de 2012

El día sin tiempo

Espacio y tiempo, preguntesmosle a Kant a ver qué contesta, no conviene desgastarse pensando en ello en estos momentos no es el espacio propicio para tal fin y no se cuenta con el tiempo suficiente, por ende, se procederá a relatar lo ocurrido en un lugar algo inusual.

Ella se encontraba posada sobre una manta, con una flauta pidiendo ser interpretada sin melodías, observaba a una mujer en frente de cabellos grisaceos absorviendo el humo de una sustancia alucinógena, escuchanba a una chica hablar de las palpitaciones del sol, percibía el olor de un extraño masapan salteado con ajonjolí y con una suerte de sabor simple que me hacía estremecer. En ese instante, se acerca un sujeto, la miró fijamente a los ojos como si la conociera de otrora, tal vez, ocurrió porque él había visto algo de la chica en su espejo -los lentes con marco amplio para los mas ciegos, el cabello despeinado, el gusto por los vegetales, el pensamiento social, el espíritu hippie trotamundos-, ella sintió su energía vibrar a través de sus lentes diseñados para la miopía, su pupila se dilató como una flor que quiere mostrar sus pétalos y sonrieron al unisono.

Aquel sujeto sonriente al ver la flauta flotando sobre las rodillas de esa mística mujer, le preguntó si ella la tocaba, ella, con el elemento incriminador señalándola, no tuvo mas remedio que asentir ante su pregunta, frente a lo cual obtuvo la tentadora propuesta de formar un grupo musical en Santa Elena -lugar donde dijo habitar el proponente-, idea que por demás sonó bastante bien.

Existen motivos y razones para buscar el sentido de las cosas pero es sencillamente hermoso vivirlas sin buscar explicación, simplemente sentir, hacer que el momento valga la pena, que le tiempo en el que se presentan no se vea afectado por la presencia de un recuerdo o por el anhelo de un qué será; es muy bello encontrar un espacio común entre las personas y la naturaleza, encontrar los lazos que unen y las maravillas que saltean de un lado a otro, la conexión con el universo y la felicidad en todo su esplendor.

Que gran tarde aquella, la que finalizó con una chica volando al escuchar la voz de un poeta ...   



 


lunes, 16 de julio de 2012

Historias inusuales que ocurren en los ascensores


Primer Piso
- Ella: tercer piso.
- El: cuarto piso
...
- El: buenos días
- Ella: :) buenos días
- El: se detiene a mirarla
- Ella: -piensa- ¿este qué me mira? ¬¬
- El: ¿es usted muy bella?
- Ella: la belleza es un concepto muy subjetivo...
- El: ¡¡es usted muy bella!! ¡¡es una hermosa mujer!!
- Ella: gracias, hasta luego.
El ascensor para en el tercer piso, ella se baja y el sigue su camino.