lunes, 29 de junio de 2015

Catablum

O sobre el insomnio

Me acuesto y me levanto, todo funciona al son del mismo vaivén, cada vez que entro a la cama no puedo conciliar el sueño porque tengo los pies helados, trato de solucionarlo con un par de medias afelpadas pero no son suficientes, también intenté con agua caliente, con envoltura de papel y con rose entre ellas pero sigue sin funcionar.

Tuve que levantarme de la cama y realizar otra actividad poniendo el cuerpo en movimiento, empecé con un par de posturas de yoga, eso que practica la gente para relajar el cuerpo y dejar que la mente se aliviane, pero no anduvo, así que opté por un té bien caliente que parecía funcionar hasta que descubrí que no iba mas allá de mi sistema urinario, mas tarde me di un baño con agua caliente pero mas tardé en secarme que mis pies en congelarse de nuevo.

Así que entre un remedio y otro, recetas, ungüentos, rezos y pataletas, tomé la decisión de ignorar la hipotermia, para en lugar de ello, ocuparme del insomnio, tarea que resultó mayor o igual de infructuosa que la anterior, no me dedicaré a enlistar todo aquello que probé para deshacerme de el sin obtener resultado alguno.

Y aquí estoy, sentada cual fantasma, con una bata azul, con el pelo mojado, con un par de ojeras visibles a cien metros de distancia, con los dedos de los pies morados por el frío, con un terrible aliento a te tranquilizante, apretando teclas en medio de la noche y despertando a los vecinos con mi costumbre de chocarme con todo lo que se cruza con mis pies por ahí y dejar que todo se deslice de mis manos hacia el piso lenta e imperceptiblemente terminando con un terrible catablum.




viernes, 26 de junio de 2015

Zurro

Sexo: masculino
Edad: entre 30 y 35 años
Estatura: 1, 55 m.
Iris: Marrón claro
Señales distintivas:  cabello castaño y barba roja
                                  peinado de punky moderno
                                  calzas
                                  sombrero de mariachi
                                  rosa roja en el ojal
Instrumento: bajo-trompeta
Medio de transporte: camello -de dos ruedas: tracción a sangre-
Empleo conocido: florista-repartidor de flores
Oficio secreto: consejero en los momentos de incertidumbre, ingeniero de plan "C", invita a  buscar otras alternativas no vistas.

Si quieres encontrarlo debes tener en cuenta: 

Es un hombre difícil de ubicar, conoce muy bien las calles de Rosario, especialmente la zona de pichincha pero no le gusta pasar por ahí.

Si vas a la fiesta de las colectividades pon toda tu atención en una danza de banderas donde le reconocerás porque en lugar de bandera llevará su vestimenta tradicional y uno de sus instrumentos.

Llegado el caso que te atraigan las serenatas y la música mexicana, no te sorprendas si te cruzas con un guiño de ojo suyo mientras se escucha de fondo "que linda está la mañana en que vengo a saludarte venimos todos con gusto y placer a felicitarte".

Debes prestar atención a los repartidores de flores que andan sobre dos ruedas, no vaya a ser que te lleve un ramo de rosas rojas y no le reconozcas

Si lo llegas a ver, dile que lo andan buscando...

miércoles, 24 de junio de 2015

Por culpa del solsticio

Se acerca la media noche, viene caminando descalza por una calle a medio pavimentar, toda llena de arapos, usa una capucha que recicló de un contenedor en zona oeste, su abrigo no es el mas indicado para salir a estas horas, pues se encuentra lleno de orificios a través de los cuales, de a poco intento ver lo que lleva puesto abajo, tal parece que fuera un vestido de fiesta por los brillantes que llaman la atención al chocar estrepitosamente con la luz de los autos que transitan por el barrio.

Ella sigue caminando a paso firme y seguro,  no mira a nadie, se para en cada esquina a ver si encuentra un par de zapatos abandonados que le sirvan para resguardar sus pies del frío, yo, voy caminando despacito tras ella tratando de no ser descubierta. 

Quiero seguir sus pasos y saber dónde se esconde cuando comienzan a cantar los gallos, llevo dos noches siguiéndola; en la primera, me percaté de su vestimenta y su falta de calzado, a la segunda me llevé un par de zapatos que dejé ubicados en una esquina estratégica para que los usara, pero parece que alguien más se le adelantó; anoche salí a buscarla, pero como es solsticio, se demoró mucho en salir y no pude seguirla, hoy, me aventuraré de nuevo tras ella, espero no llegar tarde a la cita, intentaré que me vea, quisiera saludarla y decirle que no me tenga miedo, que sólo soy una criatura inquieta que quiere ser su amiga y conocer sus secretos, si llega a pedirme algo a cambio, le tengo una sorpresa preparada.