miércoles, 17 de febrero de 2016

Lluvia

Sentada esperando a que pare de llover, me voy quedando suspendida y al mismo tiempo siento que me derrito con cada gota que se estrella contra el pavimento. Me gustaría eliminar esta necesidad de sequía que hay en mi cuerpo y poder dejar que el agua me permee con total naturalidad, pero soy como un río que con su cause lleva el agua al mar y no se atreve a beberla ni a convertirse en lago, charco, ni cascada.

Mientras siga lloviendo yo seguiré aquí, inmobil, esperando a que alguna avalancha me arrastre junto a piedras, casas y peces, y me deje encallada en algún puerto del caribe trenzada por algas, vestida por corales y peinada por estrellas de mar. Cuando me avisten los lugareños sabrán que he llegado a transformar su pueblo y me harán parte de sus vidas así nunca llegue a entrar por la puerta de sus casas.