Con una sola mirada, te dice todo lo que siente, te muestra su interior, con una sonrisa te agradece la compañía, y si te alejas...te busca desesperadamente hasta que al fin te encuentra para volver a sonreír.
Se gana el corazón de tus amigos, incluso, el de los mas crueles, y tus amigas, quieren morderlo de la emoción, todos sonríen y disfrutan el momento, el enamoramiento en su máxima expresión, libre y puro.
Quién diría que ese pequeño buscaría los brazos de una desconocida en medio de los pasillos de un hospital, donde por cosas del destino, se encuentra recluido con agujas en medio de su carne y su piel, pero con una enorme sonrisa que hace caer a sus pies al mas duro de los seres humanos.
Cuenta su Nana, que al pequeño no le gusta que gente desconocida se le acerque, pero aquella tarde de hospital, llamó la atención por todos los medios a su alcance para que aquella chica de lentes lo tuviera por largo rato saltando entre sus brazos.
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