Salí a correr de noche a ver si encontraba un perro callejero que mordiera la goma de un auto hasta romperla y pedirle que camine a mi lado, por bulevar Oroño me crucé dos o tres, pero ninguno llegó a la mordida esperada, todos eran una manga de cobardes ladradores de calle amaestrados por humanos tontos e irracionales.
cerca del río, vi a un par de gatos y a un artesano de barba comiéndose los restos de un pescado, vi como la luna se reflejaba en las aguas del río y cómo los barcos gigantes se hacían pequeños en la distancia, intenté saludar a la gente que creí conocer, pero no fui reconocida por nadie, mi sonrisa se fue borrando y convirtiéndose en una mueca ambulante por el malecón del paraná.
Seguí mi camino, aun sin encontrar a ese can perfecto para que me acompañara durante la travesía que había emprendido, creo que caminé unos diez kilómetros, y de un momento a otro estaba detenida sobre un cerro, uno de los pocos que tiene la ciudad, estaba parada en esa cima sin saber que hacer, ya o había casi autos circulando, las luces de las casas estaban casi todas apagadas, se podía sentir de forma clara el sonido del viento que pasaba como un zumbido cerca de mis oidos, los semáforos se encontraban encendidos con una luz amarilla intermitente como en estado de alerta, entre tanto mi mente se encontraba obnubilada pensando en los ojos de aquel ser que me había saludado sin conocerme y que no logré identificar, ni siquiera supe que ropa llevaba puesta, si era un varon o una mujer, un niño o un anciano.
Estaba ahí tan quieta cuando de repente, sentí que algo tiraba de mi pantalón, y si, ahí estaba tiradoa mis pies queriendose dormir el perro mas hermoso del mundo.
miércoles, 23 de agosto de 2017
sábado, 19 de agosto de 2017
Invisible
Soy la mujer invisible
camino por el campo
corro por la ciudad
no tengo sombra
el viento no me mueve
no se me nota el paso del tiempo
no estoy limpia
tampoco estoy sucia
carezco de olor
si me quieren pintar
van a fracasar
nadie quiere verme
y si a alguien se le ocurre
si por un solo instante lo piensa
si de casualidad se le cruza la idea
no sirve de nada
me borro
me esfumo
me esfuman
no llego ni a suspiro
ni a burbuja, ni a pluma,
ni a gota, ni a borbotón.
Soy la mujer invisible
la que vaga por el mundo
la que todos borraron de su memoria
la que nadie quiere reconcer
la que no sabe su nombre
la que no tiene tierra
a la que le arrebataron la vida
aquella que no tiene alma
la vacía, banal y oscura
soy vos.
camino por el campo
corro por la ciudad
no tengo sombra
el viento no me mueve
no se me nota el paso del tiempo
no estoy limpia
tampoco estoy sucia
carezco de olor
si me quieren pintar
van a fracasar
nadie quiere verme
y si a alguien se le ocurre
si por un solo instante lo piensa
si de casualidad se le cruza la idea
no sirve de nada
me borro
me esfumo
me esfuman
no llego ni a suspiro
ni a burbuja, ni a pluma,
ni a gota, ni a borbotón.
Soy la mujer invisible
la que vaga por el mundo
la que todos borraron de su memoria
la que nadie quiere reconcer
la que no sabe su nombre
la que no tiene tierra
a la que le arrebataron la vida
aquella que no tiene alma
la vacía, banal y oscura
soy vos.
Cómo te llamás
No se cuantas veces te habré visto, trabajamos en el mismo edificio, en diferentes pisos y distintos oficios, lo tengo claro porque en el ascensor oprimís "piso uno", porque no te he visto en el pasillo del segundo y por tu forma de vestir que no muestra a un hombre de pacientes y citas.
La primera vez que te vi, me fasciné con tus ojos negros y redondos, con tus labios carnosos, tu barba de tres días y tu pelo que no se enreda, de modo que cada vez que te he seguido cruzando, sólo he atinado a mirarte y cuando me acuerdo de saludar la voz me sale como la de una adolescente tímida y nerviosa. Un día te pregunté por el clima cuando abría la puerta del edificio para salir a la calle y justo vos entrabas, me parece que no entendiste lo que te dije, porque quedaste de una pieza. Otro día te vi llegando al edificio hablando por celular, parecía que sintieras mi presencia pasos atrás, te detuviste y yo, disimulé y seguí caminando hacia el edificio. En una ocasión pasaron varias semanas sin que nos cruzáramos y ahí me empecé a preguntar por tu nombre, tenés cara de llamarte Lucas o tal vez Juan, no lo se.
Decidí idear un plan para la próxima vez que te viera preguntarte y desde eso han pasado ya dos veces, la primera me saludaste vos primero y yo solo atiné a decir cómo estás, la segunda, estabas por cerrar la puerta del edificio, yo bajé las escaleras a toda prisa como presintiendote en ese lugar, cuando te vi en la puerta esperándo, bajé la mirada y no pude verte a los ojos, tan solo te dije gracias con voz de adolescente y salí corriendo como una cobarde.
Mañana, espero poder volver a cruzarte y que eros me de fuerzas para hablarte y preguntarte tu nombre sin miedo, tal vez te invite a tomar un café después de las tres de la tarde o tal vez siga siendo una eterna adolescente hasta que vos te decidás a llamarme por mi verdadero nombre.
jueves, 3 de agosto de 2017
Historias inusuales que ocurren en los ascensores
Edificio de oficinas
Día de invierno despejado
El: (esperando el ascensor)
Ella: (llega apurada y justo baja el ascensor - Abre la puerta, le sede el paso al él y aprieta el botón del segundo piso) - a qué piso va?
El: al tercero (la mira asombrado) Qué raro, casi todas las mujeres se miran al espejo en el ascensor y usted no. (le clava una mirada aun mas profunda a ella)
Ella: hay que cambiar esos paradigmas
El ascensor se detiene, ella sale
Ella: Hasta luego.
El: (Sin musitar palabra la mira mientras se cierra la puerta del ascensor en su cara)
martes, 18 de julio de 2017
Paredes de madera
Afuera está helado como un congelador, ayer llovió todo el día, hoy salió el sol pero no llegó a calentar el suelo ni el cielo, lo árboles siguen sin hojas, y yo aquí sin saber que hacer. Me pregunto por qué me pasan estas cosas, encerrada en una caja de madera marrón con techo blanco y una pequeña ventana por donde apenas entran algunos rayos de sol, huele a orina de gato en celo, hay papel picado regado por toda la casa, el palo santo no funciona, si abro las ventanas, el interior de este lugar se llena de escarcha y de ese polvillo que vuela desde el edificio que construyen en frente; lo pájaros no vuelan por la lluvia, y la neblina del medio día no me permite ver con claridad a mas de cien metros de distancia cuando salgo a la calle. No voy en bicicleta porque me falta el equipo protector de lluvia y no quiero llegar al trabajo destilando agua, el gordito del estacionamiento se ríe cuando me ve llegar y me pregunta cómo hago para sobrevivir a la humedad y yo le respondo que me parece que es a causa de la inercia o alguna otra ley de la física o la química que ahora no recuerdo.
Han anunciado que los días que me quedan aquí se pueden contar con los dedos de la mano, miro una y otra vez las paredes revestidas en madera de algarrobo y me parece mentira que haya pasado tanto tiempo sumergida entre ellas. recuerdo que el día en que llegué me dieron alergia, una tos que parecía desbarrancar mi pecho y llenar de astillas mi garganta, tuve que interrumpir por tres días seguidos a mis actividades cotidianas, tomar mucho jengibre, usar pomada de tomillo y limpiar todo a profundidad, en medio de eso, mis ojos no paraban de lagrimear, cuando me vi a al espejo descubrí que era otra, que mi mirada había cambiado, mi pelo se comportaba distinto, mi estómago asimilaba la comida de otra forma, y al salir de nuevo a la calle en bicicleta los pedales me impulsaban de otra manera.
No se si es el invierno o el olor a madera y a gato lo que me pone nostálgica, alérgica a todo, hipersensible, o si es esta lejanía de ti tan necesaria la que me hace sentir bien, ser yo misma otra vez.
lunes, 6 de marzo de 2017
Serie fotográfica: Incendios
Solo pasa cuando hay fuego bajo tus pies, no se siente como un volcán, ni como las cercanías al centro de la tierra, mucho menos se parece a una reunión festiva donde se cocina a base de carbón; es una experiencia que va mas allá de eso.
Es necesario que sea de noche y que haya mucha gente durmiendo, así la percepción de sonidos de hace mucho más aguda; es posible que te encuentres pasando por un cuadro gripal, de modo que tu olfato y oído serán sentidos de adorno, tendrás que prestar atención entonces a tus demás formas de percibir.


Si de casualidad sufres un terrible insomnio, toma un té, inhala algún humo, hazte vapores, toma medicación anti alergias, y si sigues sin conciliar el sueño, trata de entretenerte con una lectura, con una meditación y en última instancia con un juego de burbujas de colores, y repite esa búsqueda por conciliar el sueño hasta que ruido de la rotura de un vidrio llegue a tus oídos y la bruma producida por el humo te haga toser y salir volando de la cama de un solo tirón; examina el área y mira que forma hay de escabullirse.
Si los ruidos, el humo y el mal olor persisten, lo mas aconsejable es que salgas a dar una mirada al perímetro para verificar que todo esté en orden, para ello, debes tener presente el clima y las prendas de vestir que te encuentres usando, mira que tienes a la mano y calzatelo a toda prisa, toma algún teléfono con carga por si llega a ocurrir algo para informarle a un cuerpo de emergencias.

Baja las escaleras, si ves humo negro no pienses que estás en el vaticano, pero tampoco bajo el abrigo de Ades, simplemente deja la mente en blanco y apura el paso.
Cuando llegues al piso de abajo, abre la puerta de la calle, sal a buscar ayuda, e intenta llamar a los bomberos. Si tu celular se quedó sin batería, despierta a los vecinos para que ellos se encarguen de traer a alguien que apague el fuego.
A partir de ese momento no podrás volver a tu departamento a cerrar la puerta, buscar otro teléfono o rescatar a tu mascota.Pasarán horas enteras mientras llegan los bomberos a apagar el incendio y rescatar al anciano que quedó atrapado entre las llamas.
Cuando todo ha pasado, podrás volver a ingresar a tu casa, rescatar lo que puedas y salir a buscar un lugar para pasar la noche sin hollin.
In the office
En la oficina hay muchos empleados, cada uno bien plantado en su escritorio, los cuales tiene una separación entre sí de no más de medii metro, por lo cual, no está permitida la obesidad entre empleados. En los escritorios a grandes rasgos, se ven personas vestidas con camisa azul celeste de botones y paantalon entre azul oscuro y grisáceo.
Perfiles.
Señor casado: hombre de familia que come mucho y tiene una vida aburrida.
Hombre adulto: el que tiene mas experiencia en la empresa y mira a todos por encima de sus lentes.
Jóvenes:
A. El canchero que se cree hermoso.
B. El cara de bebè que ni sabe na da pero tiene la pinta de canchero y reloj de marca.
Tipo de 40 años. Una mano en la computadora y otra en el celular. Cree que puede trabajar y hablar por teléfono al mismo tiempo pero ninguna de las cosas le sale bien.
Otro 40ton. Es un hombre serio que parece ser el empleado del mes.
Todos entran y salen a horarios precisos, marcan tarjeta y sin darse cuenta, están sumidos en una realidad que los esclaviza y les vende la idea de entregar su vida, su juventud y todos sus sueños a un tipo que ni siquiera conocen, pero que les calienta de vez en cuando los bolsillos
Perfiles.
Señor casado: hombre de familia que come mucho y tiene una vida aburrida.
Hombre adulto: el que tiene mas experiencia en la empresa y mira a todos por encima de sus lentes.
Jóvenes:
A. El canchero que se cree hermoso.
B. El cara de bebè que ni sabe na da pero tiene la pinta de canchero y reloj de marca.
Tipo de 40 años. Una mano en la computadora y otra en el celular. Cree que puede trabajar y hablar por teléfono al mismo tiempo pero ninguna de las cosas le sale bien.
Otro 40ton. Es un hombre serio que parece ser el empleado del mes.
Todos entran y salen a horarios precisos, marcan tarjeta y sin darse cuenta, están sumidos en una realidad que los esclaviza y les vende la idea de entregar su vida, su juventud y todos sus sueños a un tipo que ni siquiera conocen, pero que les calienta de vez en cuando los bolsillos
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