miércoles, 25 de julio de 2012

El día sin tiempo

Espacio y tiempo, preguntesmosle a Kant a ver qué contesta, no conviene desgastarse pensando en ello en estos momentos no es el espacio propicio para tal fin y no se cuenta con el tiempo suficiente, por ende, se procederá a relatar lo ocurrido en un lugar algo inusual.

Ella se encontraba posada sobre una manta, con una flauta pidiendo ser interpretada sin melodías, observaba a una mujer en frente de cabellos grisaceos absorviendo el humo de una sustancia alucinógena, escuchanba a una chica hablar de las palpitaciones del sol, percibía el olor de un extraño masapan salteado con ajonjolí y con una suerte de sabor simple que me hacía estremecer. En ese instante, se acerca un sujeto, la miró fijamente a los ojos como si la conociera de otrora, tal vez, ocurrió porque él había visto algo de la chica en su espejo -los lentes con marco amplio para los mas ciegos, el cabello despeinado, el gusto por los vegetales, el pensamiento social, el espíritu hippie trotamundos-, ella sintió su energía vibrar a través de sus lentes diseñados para la miopía, su pupila se dilató como una flor que quiere mostrar sus pétalos y sonrieron al unisono.

Aquel sujeto sonriente al ver la flauta flotando sobre las rodillas de esa mística mujer, le preguntó si ella la tocaba, ella, con el elemento incriminador señalándola, no tuvo mas remedio que asentir ante su pregunta, frente a lo cual obtuvo la tentadora propuesta de formar un grupo musical en Santa Elena -lugar donde dijo habitar el proponente-, idea que por demás sonó bastante bien.

Existen motivos y razones para buscar el sentido de las cosas pero es sencillamente hermoso vivirlas sin buscar explicación, simplemente sentir, hacer que el momento valga la pena, que le tiempo en el que se presentan no se vea afectado por la presencia de un recuerdo o por el anhelo de un qué será; es muy bello encontrar un espacio común entre las personas y la naturaleza, encontrar los lazos que unen y las maravillas que saltean de un lado a otro, la conexión con el universo y la felicidad en todo su esplendor.

Que gran tarde aquella, la que finalizó con una chica volando al escuchar la voz de un poeta ...   



 


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