Ya presentía que ibas a venir, se escuchaban señales, se podían ver figuras multicolores, mi corazón acelerándose, todo mi cuerpo cambiando, preparándose para tu llegada.
Comencé a llorar sin saber por qué, no era aungustia, mas bien se trataba de una sensibilidad muy grande que jamás había sentido.
Ahí vino otra señal: por poco me desmayo dos veces en una sola noche, esa baja de presión anunciaba tu llegada pero yo no me daba cuenta.
El también te esperaba, se le notaba en los ojos y en los suspiros, ambos teníamos esas ganas escondidas en los ojos de que estés aquí con nosotros.
Recibimos la noticia de que estás aquí, aguardando en mi pancita, que no sos mas grande que una semillita de sésamo, que eres la criatura mas hermosa del universo, el ser al que amamos porque es una partecita nuestra, una partecita del universo y un montón de mandalas del amor.
Te queremos, te vamos a cuidar un montón, estamos felices de que el universo haya conspirado para que entres en nuestras vidas, vamos a aprender un montón de cosas de ti, vas a venir a enseñarnos cuál es el amor mas lindo del mundo.
Te amamos bebe de mandalas!