sábado, 17 de octubre de 2015

Odio a los perros

No me gustan los perros, no son el animal que elegiría como mejor amigo, no me gusta su melosería ni su lengua babosa rozando mi piel, me desesperan los ladridos, más cuando se presentan a la hora de la siesta, no me gusta el olor a comida de perro regado por mi casa, no soporto tener la ropa negra llena de pelos que se notan a cien metros de distancia, detesto que se me acerquen levantando sus patas delanteras sobre mi, odio el olor a perro en las casas y también odio a esas personas que ponen en primer lugar del mundo a su perro como tema de conversación.

En definitiva el asunto canino no se encuentra entre mis prioridades, no estoy en planes de adopción ni cuidado, así que si llegas a tener una chandita o un can con pedrigi no intentes que seamos amigos porque no me deleito con su cercanía.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Vete bruja

Sueño con brujas que me raptan la voz, que desean transformarme en un más de ellas, sueño que me obligan a pasar la noche buena en un lugar oscuro lleno de cubos con ojos grandes. En medio del sueño, escapo buscando a mi ser amado pero no se a donde fue y una de las brujas me quiere perseguir, me deshago de ella mediante un par de artimañas, la llamo por su nombre verdadero y escapo a los brazos de mi amor que me espera impaciente.  

Invierno

Cuando llegue el verano
tendré muchos planes armados
ordenaré todo minuciosamente
dejaré de usar esta ropa
comeré menos y quizás engorde.

Pero si no llega ese día
si el verano no aparece
iré a buscarlo, lo tomaré
lo guardaré en mi mochila
y lo soltaré en el día
mas frío de este invierno.

¿Cuántas podemos ser?

No se bien cómo reconocerme cuando miro mi imagen en el reflejo que se muestra en alguna vidriera del centro, tampoco se cómo mirar los vidrios de las ventanas sin encontrar retratos en ellas, de esos tan extraños que no alcanzo a distinguir muy bien.

De niña, recuerdo que me llevaron a un parque de diversiones donde había un juego -si así puede llamárselo- denominado "El laberinto de los espejos"; vi tantos rostros en el, que según relata mi madre, al final salí totalmente pálida cual hoja de papel. Me encontraba muy asustada, pero por fortuna existe el algodón de azúcar para un aterrizaje suave, mas aún, tratándose de una niña de siete años que nunca imaginó ver tantas caras reflejadas en la suya.

Hoy me he sentado, bien apoyada sobre el respaldo de una silla que puse justo en frente de la vidriera de mi balcón, he abierto y cerrado los ojos incontables veces, y ocurre que siempre veo a alguien diferente en frente, ya no se cuántas somos ahora, definitivamente creo que perdí la cuenta y también la apariencia.    

martes, 18 de agosto de 2015

Libro al fuego

Hay que leer un mal libro
durante una tarde lluviosa
hay que leer un mal libro
uno que no te lleve a ninguna parte
que no te ponga a pensar en nada
que no te inspire
que no te den ganas de recomendarlo.

Hay que leer un libro aburrido
que te haga bostezar sin sueño
uno que te provoque agarrar una caja de colores
y pintar un dibujo para invertir mejor tu tiempo.

Un libro
que te den ganas de tirarlo al fuego
y calentar tu casa
mientras afuera no para de llover.

Hay que leer un libro
que no te enriquezca la mente
que olvides fácil su nombre,
así puedes atrapar a uno igual
y luego redestruirlo.


lunes, 17 de agosto de 2015

Tribulaciones antes de comprarse una moto

A Muki Suki


  • Qué moto quiero, soy alto y de irme en una ochenta, mejor me voy caminando.
  • Me gusta ese motor pero es tan feo el modelo.
  • Me gusta el modelo, pero el motor me dejaría por ahí tirado.
  • No tengo la plata completa:

          Mi jefe me la presta, pero no se la quiero pagar en especie para no deberle 
          "favorcitos".

          Mi vieja dice que me la presta, pero ya estoy un poco grandecito para que ella siga
          echándome una mano.

          Mejor la pago en cuotas así me salga mas cara...o será que le digo que sí a
          mi vieja?

  • Le he comentado a un par de personajes que quiero una moto y cada vez que pueden me preguntan
          ¿venís en moto?
          ¿para cuando la moto?
          ¿hablaste con tu jefecito?
          ¿fuiste a ver otras motos?
          ¿cuando tengás la moto me avisás?
       
  • Aún no se como me voy a manejar con los gastos y todo lo demás
         ¿será muy costoso mantenerla?
         ¿y la nafta?
         ¿y el seguro?
         ¿y el estacionamiento?
         ¿será que compro casco?
         ¿cómo voy a hacer en los días de lluvia?
         ¿y si trabajo de cadete los fines de semana para ayudarme con los gastos?
         A todo el mundo no voy a llevar de copiloto, que se olviden!
         ... Mejor sigo andando en bici.  

jueves, 30 de julio de 2015

Día y noche

Vivo aquí y allá, sigo la huella que yo misma voy dejando, a veces me pierdo y otras veces me encuentro con esa que no soy en el espejo.

Algunas noches no puedo dormir, otros días no puedo despertarme, otras veces desayuno dos veces al día, pero otras hago completo ayuno sin prescripción médica. Hay noches en las que me despiertan los gritos de mi vecina, otras en que lo hace una camioneta con el acelerador a fondo; de niña, me despertaba una gran roca que bajaba rodando por las calles de mi vecindario retumbando en mis oídos.

A veces al despertar me encuentro sonriente y resplandeciente, otros días, especialmente después de una noche de insomnio, amanezco con cara de gruñona, justo como amanecí hoy, así que no te acerques que puedo punzarte.   

viernes, 10 de julio de 2015

Uno más

Acaso piensas hacer reventar los tímpanos de tu compañero y de paso los de tus vecinos, ya se que es tarde y que a esta hora es común que puedas soltar un par de aullidos, pero deja de fingir, que hasta yo me estoy dando cuenta de tu farsa, no te hagas la que necesitas dormir temprano porque ni tu misma te lo crees.

Es por eso, que no se qué cosa pretendías aquella noche en que viniste a golpear nuestra puerta porque no soportabas que a las diez de la noche se corrieran de un lugar a otro nuestras sillas, frente a lo cual decidimos poner silenciador a sus patas, ahora no se que artilugio te vas a inventar para que tu orgasmo no me desvele, porque te juro que es mas perturbador que el ruido de una silla arrastrándose por el piso de arriba, ya que en tu caso, es una víbora la que se revuelca entre las sábanas cual salvaje.

Lo que digo probablemente suene a comentario de vieja de ochenta años que nunca en la vida fue rozada por otra piel, de boyerista, de frígida malhumorada y envidiosa, de chismosa de barrio y de heterofobica, pues se trata de todo eso, agregándole el factor sueño interrumpido por tus gritos que sonaban a tortura, el intento por poner música en mi equipo para hacer una curación de oídos pero por momentos parece que estuviera en medio de un concierto de metal que no sale de mi reproductor sino del tuyo.

Para tu próxima sesión de gritos estaré preparada, me armaré de micrófonos con biotecnología insertados en los oídos de tu perro, lo sabré todo y un poco más.

lunes, 29 de junio de 2015

Catablum

O sobre el insomnio

Me acuesto y me levanto, todo funciona al son del mismo vaivén, cada vez que entro a la cama no puedo conciliar el sueño porque tengo los pies helados, trato de solucionarlo con un par de medias afelpadas pero no son suficientes, también intenté con agua caliente, con envoltura de papel y con rose entre ellas pero sigue sin funcionar.

Tuve que levantarme de la cama y realizar otra actividad poniendo el cuerpo en movimiento, empecé con un par de posturas de yoga, eso que practica la gente para relajar el cuerpo y dejar que la mente se aliviane, pero no anduvo, así que opté por un té bien caliente que parecía funcionar hasta que descubrí que no iba mas allá de mi sistema urinario, mas tarde me di un baño con agua caliente pero mas tardé en secarme que mis pies en congelarse de nuevo.

Así que entre un remedio y otro, recetas, ungüentos, rezos y pataletas, tomé la decisión de ignorar la hipotermia, para en lugar de ello, ocuparme del insomnio, tarea que resultó mayor o igual de infructuosa que la anterior, no me dedicaré a enlistar todo aquello que probé para deshacerme de el sin obtener resultado alguno.

Y aquí estoy, sentada cual fantasma, con una bata azul, con el pelo mojado, con un par de ojeras visibles a cien metros de distancia, con los dedos de los pies morados por el frío, con un terrible aliento a te tranquilizante, apretando teclas en medio de la noche y despertando a los vecinos con mi costumbre de chocarme con todo lo que se cruza con mis pies por ahí y dejar que todo se deslice de mis manos hacia el piso lenta e imperceptiblemente terminando con un terrible catablum.




viernes, 26 de junio de 2015

Zurro

Sexo: masculino
Edad: entre 30 y 35 años
Estatura: 1, 55 m.
Iris: Marrón claro
Señales distintivas:  cabello castaño y barba roja
                                  peinado de punky moderno
                                  calzas
                                  sombrero de mariachi
                                  rosa roja en el ojal
Instrumento: bajo-trompeta
Medio de transporte: camello -de dos ruedas: tracción a sangre-
Empleo conocido: florista-repartidor de flores
Oficio secreto: consejero en los momentos de incertidumbre, ingeniero de plan "C", invita a  buscar otras alternativas no vistas.

Si quieres encontrarlo debes tener en cuenta: 

Es un hombre difícil de ubicar, conoce muy bien las calles de Rosario, especialmente la zona de pichincha pero no le gusta pasar por ahí.

Si vas a la fiesta de las colectividades pon toda tu atención en una danza de banderas donde le reconocerás porque en lugar de bandera llevará su vestimenta tradicional y uno de sus instrumentos.

Llegado el caso que te atraigan las serenatas y la música mexicana, no te sorprendas si te cruzas con un guiño de ojo suyo mientras se escucha de fondo "que linda está la mañana en que vengo a saludarte venimos todos con gusto y placer a felicitarte".

Debes prestar atención a los repartidores de flores que andan sobre dos ruedas, no vaya a ser que te lleve un ramo de rosas rojas y no le reconozcas

Si lo llegas a ver, dile que lo andan buscando...

miércoles, 24 de junio de 2015

Por culpa del solsticio

Se acerca la media noche, viene caminando descalza por una calle a medio pavimentar, toda llena de arapos, usa una capucha que recicló de un contenedor en zona oeste, su abrigo no es el mas indicado para salir a estas horas, pues se encuentra lleno de orificios a través de los cuales, de a poco intento ver lo que lleva puesto abajo, tal parece que fuera un vestido de fiesta por los brillantes que llaman la atención al chocar estrepitosamente con la luz de los autos que transitan por el barrio.

Ella sigue caminando a paso firme y seguro,  no mira a nadie, se para en cada esquina a ver si encuentra un par de zapatos abandonados que le sirvan para resguardar sus pies del frío, yo, voy caminando despacito tras ella tratando de no ser descubierta. 

Quiero seguir sus pasos y saber dónde se esconde cuando comienzan a cantar los gallos, llevo dos noches siguiéndola; en la primera, me percaté de su vestimenta y su falta de calzado, a la segunda me llevé un par de zapatos que dejé ubicados en una esquina estratégica para que los usara, pero parece que alguien más se le adelantó; anoche salí a buscarla, pero como es solsticio, se demoró mucho en salir y no pude seguirla, hoy, me aventuraré de nuevo tras ella, espero no llegar tarde a la cita, intentaré que me vea, quisiera saludarla y decirle que no me tenga miedo, que sólo soy una criatura inquieta que quiere ser su amiga y conocer sus secretos, si llega a pedirme algo a cambio, le tengo una sorpresa preparada.