domingo, 19 de abril de 2026

Juego sucio

Fui victima de un juego

un jugador profesional me atacó

yo que no conozco las reglas

no supe como defenderme.


Al comienzo no sabía que se trataba de un juego

sólo un juego y nada más

aparecían algunas señales tenues 

pero yo no conseguía verlas.


Cuando me di cuenta ya era tarde

y estaba en medio de una batalla 

desarmada completamente por sus artificios

vulnerable, sin herramientas para defenderme.


Perdí la batalla, el ganó, yo perdí

no soy una buena jugadora

no tengo experiencia

me entregué y perdí.


Estoy herida, me duele todo

sangro por dentro y por fuera

quise ser una fiera, un demonio

solo conseguí ser una gatita.


Hoy puedo verlo todo

el ambiente está nublado

estoy confusa, me siento desorientada

quiero salir corriendo, no se a donde.


Creo que tengo algo parecido con el complejo de estocolmo, voy a intentar curarme antes de que el jugador aparezca de nuevo y yo me vuelva a entregar sin conocer las reglas y quede felizmente secuestrada y torturada. 

sábado, 18 de abril de 2026

Todo por un machete

Conocí a un ser misterioso 

Vino a embaurcarme 

Todo parecía maravilloso 

Mucho amor, mucho cariño, mucha conexión 

Pero el lo único que buscaba en mi...

Era un machete

Mientras el machete estuvo en su poder, todo fue un sueño, un idílio de amor, un derroche de atenciones y de ternura.

Pero luego me trajo el machete de vuelta y me mordió, me dejó un moretón y desapareció.

Hasta hoy no tengo noticias suyas y el moretón por fin se va borrando.

Tengan mucho cuidado a la hora de prestar sus machetes...o no dejen que se los devuelvan.


martes, 7 de abril de 2026

viajes

Vivís escribiendo una novela, donde relatás historias de personajes que por un momento parecen fugados de la realidad, una realidad de la que decidí escapar y en la que vos al mismo tiempo no parás de buscarme, tanto es así que me dibujás en paisajes en los que ya no estoy, haces llamadas ficticias, visitás la que durante un tiempo fue mi casa, recabás en las historias que te cuentan los que se quedaron y que tienen que ver conmigo, visita los bares por los que vagabundeamos como un par de locos en la ciudad, volvés a los restaurantes donde no sirven platos adecuados para vos ni para mi y te pedís una soda, mientras la vas tomando, sólo mirás a la puerta esperando que aparezca alguien con noticia mías, pero es tarde.

En aquella casa que habité ya no vive nadie, mis abuelos han muerto y mis padres han decidido viajar a otro lugar de la geografía nacional a pasar sus años de otoño en la piel, mis hermanas andan ocupadas entre oficinas, novios y jardines, los que eran mis amigos, ahora juegan a los jueces de la suprema corte y a los eruditos del derecho, de los novios que tuve, la mitad también se fueron del país, un tercio tuvo hijos y un par más, me sigue enviando canciones y poemas por mail, de los bares que frecuentaba, ya la mitad fueron remodelados, algunos cerraron y otros siguen intactos al paso del tiempo, han cambiado las calles, las caras de la gente, el modo de ver todo; recuerdo que en uno de mis viajes recientes, caminaba por la calle con mi sobrino de siete años rumbo a su escuela y me decía - la gente te mira, por un momento pensé en responderle con una irracionalidad, pero justo ahí, me crucé con la mirada de alguien que desde la puerta de una tienda, me observaba y me hacía sentir extranjera en mi propia tierra. Y es así, cada vez que viajo, encuentro transformada a mi ciudad y con cada novedad que encuentro, me doy cuenta que con ella voy cambiando.

He visitado otros continentes buscando una ciudad ideal que permanezca inmobil en el tiempo, pero cada vez que viajo, encuentro algo distinto, o aquello que me mostraron en fotos y me contaron en libros ya no es lo que decía ser, quién sos, qué querés de mi, para qué me escribís, qué sentido tiene tanta fabulación.