martes, 18 de julio de 2017

Paredes de madera

Afuera está helado como un congelador, ayer llovió todo el día, hoy salió el sol pero no llegó a calentar el suelo ni el cielo, lo árboles siguen sin hojas, y yo aquí sin saber que hacer. Me pregunto por qué me pasan estas cosas, encerrada en una caja de madera marrón con techo blanco y una pequeña ventana por donde apenas entran algunos rayos de sol, huele a orina de gato en celo, hay papel picado regado por toda la casa, el palo santo no funciona, si abro las ventanas, el interior de este lugar se llena de escarcha y de ese polvillo que vuela desde el edificio que construyen en frente; lo pájaros no vuelan por la lluvia, y la neblina del medio día no me permite ver con claridad a mas de cien metros de distancia cuando salgo a la calle. No voy en bicicleta porque me falta el equipo protector de lluvia y no quiero llegar al trabajo destilando agua, el gordito del estacionamiento se ríe cuando me ve llegar y me pregunta cómo hago para sobrevivir a la humedad y yo le respondo que me parece que es a causa de la inercia o alguna otra ley de la física o la química que ahora no recuerdo.

Han anunciado que los días que me quedan aquí se pueden contar con los dedos de la mano, miro una y otra vez las paredes revestidas en madera de algarrobo y me parece mentira que haya pasado tanto tiempo sumergida entre ellas. recuerdo que el día en que llegué me dieron alergia, una tos que parecía desbarrancar mi pecho y llenar de astillas mi garganta, tuve que interrumpir por tres días seguidos a mis actividades cotidianas, tomar mucho jengibre, usar pomada de tomillo y limpiar todo a profundidad, en medio de eso, mis ojos no paraban de lagrimear, cuando me vi a al espejo descubrí que era otra, que mi mirada había cambiado, mi pelo se comportaba distinto, mi estómago asimilaba la comida de otra forma, y al salir de nuevo a la calle en bicicleta los pedales me impulsaban de otra manera.

No se si es el invierno o el olor a madera y a gato lo que me pone nostálgica, alérgica a todo, hipersensible, o si es esta lejanía de ti tan necesaria la que me hace sentir bien, ser yo misma otra vez.

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