El famoso Zurro que fue presentado como con aventurero al lado de su fiel camello, ha encontrado una nueva forma.
Ya no usa calzas pero a veces se viste de mariachi y con un guitarrón gigante en mano, sale a dar serenatas.
El camello lo dejó tirado en medio de la selva de cemento, de modo que anda en compañía de quién se siente a su lado en los colectivos que recorren la ciudad.
Ya no reparte flores por el centro, solo lanza pantalones, botas y guantes de trabajo pesado al al interior de un galpón gigante.
Se lo ve por las noches tocando la trompeta y escribiendo canciones que hablan sobre una mujer, un ventanal y un ave nocturna.
Dicen los que saben, que durante las noches de luna sale a dar vueltas por el centro sobre un nuevo camello, no se ha descubierto la procedencia del vehículo, ni en qué lugares hace paradas, lo único que se tiene claro hasta ahora es que una noche, nuestro zurro dejó atado a un madero su corcel y cuando el sol salió, había tantos maderos en la ciudad, que tuvo que buscar uno por uno hasta encontrar a su corcel atado en la calle más recóndita del centro.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario