cada invierno que llega siento que me carcome los cesos, desde que aparecen las primeras señales de otoño siento que me deshojo con cada arbol que veo cambiar de verde a amarillo, rojo, marrón. Me cuesta tanto entender cómo puede ser real esto, será porque viví mi infancia en la primavera eterna o porque los ciclos de mi vida han sido tan a contracorriente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario